Carnaval toda la vida

Carnaval toda la vida

Los carnavales en Jujuy, una provincia del norte argentino, significan “la liberación de la carne”. Durante una semana, se invoca al espíritu festivo que llevamos dentro. Esto sucede en Tilcara, un pueblo que muchas veces parece pertenecer a otro país porque se mantienen tradiciones milenarias, que en el resto de Argentina no se realizan, ni siquiera se conocen. 

La llegada del carnaval comienza con el Jueves de Comadre, día exclusivo para las mujeres. La celebración mayor se inicia el sábado, con el desentierro del “diablo”: un pequeño muñeco (pucllay) que imita a un diablo -enterrado el año anterior- que simboliza al sol y que según la creencia popular es el encargado de fecundar a la tierra (Pachamama).

Pintura, talco, papel picado y la tradicional espuma invaden las calles de tierra que suben y bajan. Nadie puede estar “limpio”. Los diablos de las comparsas con sus típicos trajes rojos y cuernos en la cabeza bajan desde las montañas y se dirigen cada sede, que pueden ser casas o el medio de la montaña. La más conocida se llama “Caprichosos”. Nosotras vamos tras ellos.

Lejos queda la imagen de las mujeres semidesnudas bailando, murgas o ver el desfile de grandes comparsas con trajes majestuosos. Todo eso no existe. El significado del carnaval acá es diferente. Esto es un ritual. Cada año, se realiza la misma ceremonia, todos los habitantes del lugar la esperan con ansias. No solamente para la diversión, sino para liberarse de todo. Literalmente, de todos los compromisos, todo.

Yo soy así, por caprichoso yo tengo amor. Capri, caprichoso”. Se canta sin parar. La mitad del pueblo sigue a esta comparsa.

Bailo como nunca, me libero. Salto, canto, camino entre las montañas.

En un momento, debo aclarar que todo se descontroló un poco. Me derramaron un vaso de vino encima, y a mi amiga, le tiraron espuma en el ojo. Pasamos por el hospital porque no veía nada, pero después seguimos. Cuatros días de vivir a pleno, sin problemas, sin tensiones, sin discusiones, sin dramas.  Solo diversión. ¿Acaso no es eso lo que siempre debería hacer uno? Simplemente, sonreír….

 

 

 

 

¡Sí, soy mujer!

¡Sí, soy mujer!

Espíritu viajero

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